#MaratonTerrorRebelde
LA CASA Y SUS ESPANTOS
AUTORA: GINA MERCEDES SOTO CARVAJAL (COLOMBIA)

Fue en octubre cuando decidimos mudarnos de casa, y así fue como conseguimos esa casa! Yo no me quiero ni acordar. El primer día, con todos los muebles y demás cosas sin desempacar aún se nos fue la luz, justo cuando armábamos las camas. Vaya confusión! Habíamos dejado los tornillos con los que las estábamos instalando en el piso cuando de un momento a otro se nos refundieron.
Mi madre decía: -fue Maria; a lo que ella contesto: -yo no los tomé! Luego dijo: -Paola de pronto p Nicolás – quien solo tenía 6 años y quien con su vocecita decía: -no fui yo tía,
Era raro ya que yo los había dejado en el frasco donde los guardamos y los había dejado en en el piso de esa habitación
Sentí sed y camine hacia la cocina a tomar agua, abrí la nevera y estaban justo allí, el frasci de tornillos extraviados, que cosa rara, pensé, no lo podía creer, y exclame: – ya mamá, aquí están! Ella solo murmuró, dirigiéndose a Paola: -a tu hermana Julieta, el divorcio la tiene loca, y soltó una carcajada.
Yo me hice la loca ya que no tenía ganas de discutir. Habíamos tardado mucho organizando las cosas en la nueva casa y estaba exhausta. Al terminar nos dispusimos a comer una pizza que habíamos pedido media hora antes
Nicolas exclamo: – que rico mami, ya vamos a cenar – a lo que yo le respondí: anda, ve con abuela y con las tías que yo ya voy. Nuevamente ví la puerta de la nevera abierta, me acerque y la cerré y me dirigí al baño. Allí, mientras estaba de espaldas bañándome las manos escuche que se abrió 7otra vez la nevera. Pensé que el caucho de la puerta se estaba dañando y la volví a cerrar, aunque al revisar note que el caucho estaba en buen estado.
Después de comer fui a acostar a Nicolás, quería acostarme también mientras observaba lo profundo que el niño ya estaba. Camine hacia el cuarto de Paola y María, pero ya también estaban dormidas, entonces, fui a donde mamá quien tenía la luz de la linterna aún encendida y le dije: -¿Que haces madre? -ella me contestó: aquí que no logro conciliar el sueño, tras que la luz llegó me arrope para dormir, pero, pareciera que me quitan las sábanas y yo que tengo mucho frío – y si, estaba helando. La ayude a arroparse bien mientras le decía: -Hasta mañana mamá.
Mientras iba hacia mi cuarto escuché un ruido… como si alguien estuviera meciéndose. Fui a mirar y las mecedoras estaban quietas. Pensé, que raro, y me dirigí a mi cuarto. Volví a escuchar ese ruido, pero más duro, como si se mecieran ahora con más fuerza. Sentí que se me paraban todos los bellos de mi cuerpo, casi grito, cuando veo a María envuelta en las sábanas y dijo: – ¿Eres tú quien está haciendo ese ruido? – le dije – ¿Cuál ruido Maria? – Ella contesto: con las mecedoras – entendí entonces que no era yo sola quien lo escuchaba y le dije: – ven, acércate – y la tome de la mano y fuimos a ver- Las sillas estaban quietas. Le dije suavecito – no era yo!
Ella era la menor de mis hermanas y siempre la cuidaba, ella era muy nerviosa y me dijo: -ya me está dando miedo está casa… ¿Será que puedo dormir contigo y con Nicolás? claro vamos, no te preocupes – le conteste, y nos fuimos juntas a la alcoba. Mi sorpresa fue espantosa cuando encontré a Nicolás dormido en el piso pero bien arropado. Solo atine a decir: Dios mío, esto que fue! – Lo levanté de inmediato y lo acosté y Maria me miraba muy confundida mientras yo sacaba fuerzas para no demostrarle que sentía mucho miedo. Mire mi celular y ya pasaba la medianoche. Era 30 de octubre. Todo esto era muy extraño y ya sabía que no podría dormir. Tenía que cuidar el sueño de mi hijo y el de Maria, quien aunque tenía los ojos cerrados no estaba dormida.
Así paso no se cuánto tiempo, cuando me di cuenta eran las 3 de la madrugada, sentimos como si se hubiera caído la vajilla completa… fue un ruido tenebroso… fue tan fuerte el estruendo que todas nos paramos a ver lo sucedido… quedamos aterradas cuando vimos todo en su lugar… no decíamos una sola palabra, pero con la mirada lo decíamos todo. Mi madre estaba muy preocupada, pero no hablaba, y Paola solo se rascaba la cabeza y eso ya sabíamos que era señal de que estaba muy nerviosa.
Nos fuimos todas para donde el niño, quien menos mal estaba dormido. Nos acomodamos juntas… las cuatro guardábamos silencio… cuando sentimos como si se hubiera desprendido el grifo del baño. Mi mamá dijo: – esto es lo último que faltaba! – Y se levantó para ir a ver que había pasado. Su sorpresa fue mayúscula cuando vio que todo estaba normal. Mi mamá se quedó muda y nos miró aterrada… señalaba el baño y fuimos a ver y nos sorprendió también ver que no era nada. Nos abrazamos y empezamos a orar cuando depronto escuchamos una voz muy fuerte que nos dijo: – vayanse de mi casa… yo no quiero a nadie aquí!
Aquella voz era como de ultratumba , gruesa y sonora. Mi madre le contesto: – En este momento te ordeno en nombre del Señor Jesucristo que nos dejes en paz y por qué nosotras estamos cubiertas con la Sangre de Cristo y la Sangra de Cristo tiene poder… fuera, alejate de nosotras en nombre de Jesús! Y para el asombro de nosotras Nicolás despertó diciendo- la Sangre de Cristo tiene poder y lo repetía una y oyta vez… y sentimos como se alejaba aquella voz refunfuñando…
Amaneció y mi madre no demoró mucho en conseguir otra casa para mudarnos. Mando por el trasteo antes del atardecer.
Al salir de quella casa se me acerco una vecina y me dijo: – mijita, en esa casa no dura nadie… dicen que está embrujada o algo así y que la dueña murió por hacer un pacto con una bruja quien se adueñó de la casa… El pariente, que es quien la arrienda no sabe que hacer porque todos se mudan muy aterrados – ella sonrió de manera extraña y burlonamente.
Yo no le contesté nada y solo dije: -hay poder en la Sangra de Cristo! Y me fui rápido de ese lugar
AUTORA: GINA SOTO CARVAJAL (COLOMBIA)
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Gina Soto Carvajal. Nací el 04 de octubre de año 1969 en Bosconia, Departamento del Cesar, Colombia.
Creció en la ciudad de Cartagena (Bolívar), de dónde se considera hija adoptiva. Alegre y amante del romanticismo, escritora de cuentos infantiles y mucho más, madre de tres hijos y apasionada por la escritura.
En marzo de 2024 partición en la XVI Convocatoria Cuento Factor Literario donde resulto ganadora con su cuento El Tío Salomón y su Bigote de Brocha.
En 2025 publica su primer libro (Poemario) – Mujer, Secretos De Un Corazón.
